¿Por qué algo que se considera tan indeseable en la mayoría de los contextos es lo que los guitarristas más desean? La distorsión: Es el brioso corazón del sonido de todos los ejecutantes, ya sea su pasión, el overdrive suave, el sostenido cantarín, el raunch o la fusión metálica de precisión. ¿Qué es eso? ¿El sentimiento más profundo de todos estos sabores? Bienvenido al modelador de distorsión DM4, el primero y único pedal que pone virtualmente a todos los pedales de distorsión clásicos a sus pies (bueno, ¡16 modelos diferentes, para ser precisos!), mientras le tira unos cuantos especiales de vanguardia de Line 6 para brindarle algo para codiciar.
No sería nada práctico juntar un MXR® Micro Amp, un Chandler Tube Driver®, un Ibanez® TS-808 Tube Screamer®, un Boss® Metal Zone y doce cajas de distorsión más envidiables para un recital en vivo en Sparky’s Bar & Grill y, aunque lo fuera, terminaría con más ruido que un embotellamiento de tráfico en Manhattan. No se preocupe: El DM4 le permite ajustar modelos basados en* todas estas cajas clásicas —y muchas más, incluidas Arbiter® Fuzz Face, Big Muff Pi® y ProCo Rat, como también las más “íntimos” Colorsound® Overdriver y Vox® Tone Bender— todo desde una sencilla y robusta caja de acero con cuatro interruptores de pedal metálicos que le permiten guardar y recuperar cuatro sonidos diferentes en la memoria, y seis perillas de parámetros en el panel frontal que le brindan control sobre el drive, la frecuencia y mucho más.